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Qué hace un director general en una PYME

Una tarde, estando con mi padre, me preguntó qué era lo que hacía realmente un director general. No pude más que encogerme de hombros, sorprendido por la pregunta de alguien que no había hecho otra cosa que mandar y dirigir durante toda su vida.

Me costó contestar. Su rol había sido más el de una gerencia muy ligada a la propiedad de la compañía que el de una dirección general externa, más profesionalizada y estructurada.

Muchas empresas están empezando a descubrir el valor de la dirección general externa o del interim management como fórmula para profesionalizar la gestión sin necesidad de incorporar un directivo permanente. Por eso puede resultar interesante adentrarnos en este terreno, menos técnico y más competencial, para entender cuál es realmente la función del máximo responsable ejecutivo de una empresa.

Qué es un director general o CEO

Empecemos por lo básico. CEO y director general son, en esencia, lo mismo. La diferencia es que CEO es más corto, está en inglés y, a veces, le da un toque más internacional.

Incluso puede generar percepciones distintas según quién lo escuche. Tengo una amiga que asegura que “director general” suena más impactante que “CEO” pronunciado con acento del L’Horta.

Más allá de la terminología, la dirección general es la función responsable de que la empresa funcione, crezca y sea rentable.

Entre sus principales responsabilidades se encuentran:

  • Definir la estrategia y el rumbo de la empresa
  • Garantizar los resultados económicos
  • Coordinar las áreas clave de la organización e implantar herramientas de gestión
  • Tomar las decisiones más relevantes
  • Liderar y desarrollar al equipo
  • Representar a la empresa ante el entorno externo

Estas funciones describen el rol en términos generales, pero su aplicación real puede variar mucho dependiendo del tipo de empresa.

Dirección general en grandes empresas y en pymes

Las funciones de un director general parecen claras, pero surge una cuestión importante: ¿es lo mismo ejercer la dirección en una gran empresa que en una pyme?

El tamaño sí importa

En una gran compañía, el trabajo del CEO suele ser más estratégico, centrado en la supervisión, la dirección global y la representación ante accionistas o medios.

Los recursos disponibles son comparativamente mayores y la idea de dirigir como conseguir resultados a través de otras personas se hace mucho más evidente.

En una pyme, sin embargo, la realidad suele ser diferente. El director general puede terminar llevando un paquete en su coche o revisando personalmente los gastos del mes.

Todo director debe saber delegar.
Lo que cambia realmente es cuántos recursos tiene para poder hacerlo.

El papel del director general en la empresa familiar

Una empresa familiar puede ser una pequeña pyme o un gran conglomerado. Por tanto, el tamaño no es lo que define su complejidad, sino la relación entre gestión y gobernanza familiar.

En este contexto, la dirección general externa debe adaptarse a una realidad donde la empresa está profundamente vinculada a valores, historia y relaciones personales.

La personalidad del director general puede convertirse en un factor determinante para el éxito.

Dirección familiar frente a dirección profesional

Cuando el CEO pertenece a la familia propietaria, suele existir una tendencia más autocrática en la toma de decisiones.

En cambio, los directores profesionalizados suelen apostar por una toma de decisiones más participativa.

Este contraste puede generar un choque cultural si no se sabe gestionar correctamente el rol. El director externo debe asumir una labor constante de convencimiento que va más allá del cumplimiento de los objetivos.

Ser parte de la familia implica vínculos emocionales que influyen en las decisiones. La dirección general debe saber comprender esa dimensión, empatizar y, cuando sea necesario, corregir.

Paciencia y resultados suelen ser las herramientas que permiten superar la desconfianza inicial.

Funciones estratégicas de la dirección general

Dentro de una empresa familiar o una pyme, la dirección general asume además una serie de responsabilidades estratégicas clave:

  • Buscar el equilibrio entre lo óptimo y lo emocional
  • Facilitar los procesos de sucesión empresarial
  • Mediar entre posibles conflictos o tensiones internas
  • Impulsar el crecimiento y la innovación
  • Adaptar la empresa a los cambios del entorno
  • Garantizar la sostenibilidad futura del negocio

Todo ello forma parte del trabajo que se espera de quien ocupa la máxima responsabilidad ejecutiva.

Dirección general externa e interim management

Existe también una cuestión relevante: el tiempo durante el cual se ejerce la dirección.

La dirección general puede desarrollarse de distintas maneras:

  • Director general en plantilla
  • Dirección general externa a tiempo parcial
  • Dirección temporal mediante interim management

Cada una de estas fórmulas responde a necesidades empresariales diferentes.

Cuándo tiene sentido el interim management en una pyme

En la práctica, todavía existen resistencias en muchas empresas españolas hacia el interim management, ya sea a tiempo completo pero temporal o a tiempo parcial.

A priori, puede parecer evidente que una dirección general permanente tiene todas las ventajas. Sin embargo, existen situaciones claras donde esto no siempre es así.

Cuando la pyme no puede asumir el coste de un directivo permanente

La primera situación aparece cuando la empresa no puede costearse un profesional de alto nivel de manera estable, pero sí necesita su conocimiento y experiencia para tomar determinadas decisiones estratégicas.

En estos casos, una dirección general externa puede aportar valor sin generar una estructura fija de costes demasiado elevada.

Cuando la empresa atraviesa un proceso de transformación

La segunda situación aparece cuando la empresa se encuentra en un momento de cambio profundo.

Entre los escenarios más habituales se encuentran:

  • Procesos de reestructuración empresarial
  • Situaciones de crisis
  • Cambios culturales dentro de la organización
  • Reorientaciones estratégicas
  • Integraciones con otras empresas
  • Procesos de internacionalización

En este tipo de situaciones, contar con una dirección general externa bajo un modelo de interim management puede aportar experiencia, liderazgo y conocimiento especializado durante el tiempo necesario.

A veces, precisamente lo que una pyme necesita no es un director para siempre, sino el director adecuado para el momento concreto que está viviendo la empresa.

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